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viernes, 13 de marzo de 2009

Vida

Hace diez días tuvimos la primera visita a la ginecóloga e hicimos una ecografía para comprobar la fiabilidad de la prueba de embarazo. Lo que se vio fue que había bolsa en la que se albergaría el embrión pero no se apreciaba que hubiese nada dentro, por lo que habría que esperar diez días para hacer una segunda "eco" y salir de dudas definitivamente, pues utilizando las palabras literales de la ginecóloga "a veces el huevo es huero y no se llega a fecundar". Así que salimos de la consulta con la conciencia de estar embarazados, pero sin saber a ciencia cierta en qué quedaría el asunto. Digamos que no nos hemos emparanoiado con el asunto, aunque no voy a negar que durante estos diez días estaba la incógnita sobrevolando nuestras cabezas por si la famosa "bolsa" tendría al final algo o se quedaría todo en un intento de embarazo.
Hoy hemos tenido la segunda cita para efectuar la ecografía y ver en qué ha evolucionado "el asunto". Nada más comenzar ha habido buenos augurios puesto que la doctora lo primero que ha dicho es "uff, esto si que ha cambiado en diez días, ¡cómo ha crecido la bolsa!"; y en un movimiento del sensor apareció en medio de la primera mancha identificada como bolsa, otra manchita, por contraste, de color blanco que nos decía que "el asunto" había cuajado.
Yo creo que voy a disfrutar mucho a mi hij@, aunque eso no quita que los niñ@s no se encuentren entre mis preferencias. De hecho estábamos en la consulta mi compañera y yo esta mañana y mientras esperábamos, mirábamos un panel en la pared repleto de fotos de bebes, fruto del trabajo de la ginecóloga, panel y fotos que observábamos con una mirada que podríamos definir como neutra; incluso en un momento dado, nos hemos mirado y yo le he comentado en tono de broma "¿seré un buen papá?, es que miro las fotos y no me despiertan la ternura que se supone que te genera el ver a estos bebes..." a lo que mi compa me contestó "pues yo pienso lo mismo respecto a mí, porque me sucede lo mismo".
Estábamos en esa tesitura, entre la incógnita de no saber si la bolsa tendría "algo" dentro, tomando conciencia de que no éramos una progenitores que babeasen viendo niños pero que por otro lado si nos ilusionaba la idea de que hubiese embrión...en fin, que podríamos definir la situación como algo confusa a nivel interno.
Sé que mirábamos aquel panel lleno de fotos de niños rosaditos y sanos con mirada neutra, pero no sabría decir que cara pusimos cuando vimos una simple mancha, aunque con el matiz de que era “nuestra mancha”, por lo que deduzco que la neutralidad se difuminó. Lo que si tengo en mi mente como si lo estuviese ahora mismo viviendo y creo que lo recordaré durante mucho tiempo, el momento en que la ginecóloga tocó un mando de la máquina y se comenzaron a escuchar unos golpecitos rítmicos que provenían de nuestra manchita. Como digo, no se cómo sería mi mirada, pero atendiendo a la sensación que me produjo escuchar el sonido de ese corazoncito que hizo que el sonido del mío se acelerase como si estuviese corriendo en mis mejores tiempos, puedo creerme que mi cara fuese la de todo un panoli redomado.
Llevo todo el día con ese repiqueteo metido en mi coco. Lo he hablado con mi compa y al igual que nuestra neutralidad con respecto a las fotos del panel era sincera, la parcialidad respecto a ese morse coronario que hemos escuchado es totalmente igual de cierta e ilusionante. Desde luego que si ese latidito se pudiese traducir al lenguaje morse, perfectamente nos podría estar diciendo, “vaya cara de tontorrones y bocazas que tenéis, ¿y vosotros sois los que tenéis intención de educarme, y soy yo quien os estoy dando la primera lección...?”

6 comentarios:

dezaragoza dijo...

Solo por el hecho de preguntaros si seréis buenos padres ya hay casi garantías de que lo seréis. Si no hay preocupación es cuando hay que preocuparse.
Ya verás como sois los padrazos del siglo. Felicidades porque el huevo no fuera huero. Ahora a cuidarse mucho los dos. Verás que poca neutralidad cuando lo tengas en las manos.
Y cuando se te mee encima.
Y cuando rompa ese jarrón de la abuela al que tenías tanto cariño... pero poca poca neutralidad.

Pero no adelantemos acontecimientos. Solo recuerda que con 1 año te los comerías y con 15 te arrepentirás de no haberlo hecho :P

Abrazos padrazo.

Flor dijo...

Felicitaciones!!!

Un besote

Sâddha dijo...

Dezaragoza, confío en que las actitudes puedan rellanar los huecos que dejen las aptitudes. Aunque a mi siempre que me han preguntado si me gustan los niños he contestado lo mismo "me gustan vuelta y vuelta, poco hechos y con patatas", se que cuando llegue esta criatura lo que me comeré con patatas y guarnición serán mis palabras, sino en general al menos si que en particular con la mía o con el mio (lo que sea).
Respecto a lo de limpiar cuando se cague y se mee, la verdad, la he cagado yo tantas veces a lo largo de mi vida, que limpiar ahora estas "caquitas", va a ser de lo más light, además viendo lo que hay suelto por el mundo, ojalá que esta sea la única mierda que me salpique,jejeje; sobre todo porque como tu bien dices, cuando cumpla quince años (si no antes, viendo a la velocidad que cambia la vida)entonces si que habrá marrones que comerse y pulsos que echarse, peeeeeeeeeero,como siempre digo, sarna con gusto no pica. Gracias por tu comentario animoso y reforzador de mi autoestima. Un abrazo.

Hola Flor, lo prime, gracias por entrar, lo segun, gracias por tu felicitación, lo terce, soy un admirador empedernido de Mafalda, lo cual ya me indica que tenemos algunas cosas esenciales en común. Con Mafalda ya me das pie para que explore tu blog. Un beso grande.

Un abrazo paternal (jejeje) para l@s dos.

Cris dijo...

Osti, qué bien se ve la eco pa´ser tan pronto, no???
Yo no asimilé que iba a ser madre cuando lo supe, ni tp en la consulta de la matrona, ni cuando escuché su corazón, ni cuando nació.
Fue un día, dos años y pico después, cuando estaba viendo un escaparate y de repente se fue la luz de la tienda. Me quedé mirándome a mí misma reflejada en el cristal con un niño de la mano y no me lo podía creer.
Besitos y felicidades.

Majo dijo...

Uf, yo fue siempre la antítesis de la "madraza", y a decir verdad, de niña no jugaba a las mamis y los bebés, sino que intentaba imaginar un mundo de adultos incluso con las Barriguitas :P

Ahora, con mi progenie y sus cinco años y pico, alucino con él como personita, con sus dudas, razonamientos y conclusiones...

Es muy duro criar, difícil educar, pero una gozada pasar por todo esto.

B7s

Sâddha dijo...

Cris, a mis veintidieciocho tacos todavía me flipo de muchas cosas que llevo viendo de siempre, por lo que me temo que este viaje que ahora comienza será una cadena continua de alucinamientos; aunque para alucinar son tus historias y la manera en que te pasan las cosas, como lo que has contado ahora de la luz, el escaparate y tu imagen reflejada. Me parece muy mágico. Besos.

Majo me reconfortan tus palabras y me dan ánimos e ilusiones. Sabes?, ahora estoy empezando a encontrarme con pedagogos, pediatras, psicólogos infantiles , sociólogos y todo un largo etc de expertos de sueldo base que no hacen nada más que rallarme el oido con frasecitas del típo "preparate¡¡ que ahora si que te vas a enterar de lo que es tener el tiempo ocupado", "lo que tienes que hacer es..." "l@s niñ@s lo que necesitan es que les hagas..." y así dura y dura como el conejo de duracel, por lo que encontrarme con un comentario tan normalizado como el tuyo es de agradecer y valorar.

Gracias y besos a los dos, por vuestra escucha, vuestras palabras y vuestra normalidad. GRACIAS.