World Clocks

jueves, 29 de enero de 2009

PAZ. - Hoja de Ruta.


- 30 de enero, día mundial de la paz y la no violencia -

Ojalá más pronto que tarde llegue el año que se componga de 365 treintas de enero.




"Ojo por ojo el mundo se quedará ciego."


"La fuerza no proviene de la capacidad física sino de la voluntad indomable."


"Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena."


"No debemos perder la fe en la humanidad que es como un océano; ella no se mancha porque algunas de sus gotas estén sucias."


"Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible."


"Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear."


"No se nos otorgará la libertad externa más que en la medida exacta en que hayamos sabido, en un momento determinado, desarrollar nuestra libertad interna."


"Un cobarde es incapaz de mostrar amor, hacerlo esta reservado para los valientes."


"El que retiene algo que no necesita es igual a un ladrón."


“Si en apariencia tomo parte en política, ello se debe exclusivamente a que en la actualidad la política nos rodea igual que el abrazo de una serpiente del que no podemos desasirnos por mucho que lo intentemos. Por lo tanto, deseo luchar con la serpiente.”


"Es mejor permitir que nuestras vidas hablen de nosotrosa que lo hagan las palabras".


“Si no tuviera sentido del humor me habría suicidado hace mucho tiempo.”

“En materia de conciencia, la ley de la mayoría no cuenta.”


"Sé el cambio que quieras ver en el mundo."


"No hay caminos para la paz; la paz es el camino."


"Imagino que sé lo que significa vivir y morir como no violento. Pero me falta demostrarlo mediante un acto perfecto."


"Cuida tus Pensamientos porque se volverán Palabras. Cuida tus Palabras porque se volverán Actos. Cuida tus Actos porque se harán Costumbre. Cuida tus Costumbres porque forjarán tu Carácter. Cuida tu Carácter porque formará tu destino. Y tu Destino será tu vida…"


“Humildemente
me esforzaré en amar,
en decir la verdad,
en ser honesto y puro,
en no poseer nada que no me sea necesario,
en ganarme el sueldo con el trabajo,
en estar atento siempre a lo que como y bebo,
en no tener nunca miedo,
en respetar las creencias de los demás,
en buscar siempre lo mejor para todos,
en ser un hermano para todos mis hermanos."


Mahatma Gandhi

lunes, 26 de enero de 2009

Pequeños grandes placeres y otras hierbas.



En estos últimos días estoy planteándome cambiar de compañía de telefonía móvil; y esta gestión me ha desembocado en el apasionante mundo de las tarifas, ofertas y terminales. Entrar en ese mundo es pasar de cero a cien en pocos segundos. En menos de lo que te imaginas lo que en principio era una simple gestión de un recurso doméstico más, se te plantea como un dilema existencial sobre una necesidad básica de subsistencia en un mundo moderno del siglo XXI. El mes pasado ya es prehistoria y si miramos el anterior nos remontamos al pleistoceno de la comunicación. Me he llegado a plantear si hablar por teléfono es una vulgaridad, pudiendo hacer una videollamada por el 3G utilizando la cámara de nosecuantos pixel con flash incorporado y estabilizador de imagen que permite que con el manos libres pueda estar haciendo…no se, la verdad, porque hasta ahora cuando hablaba lo único que hacía era hablar y como mucho pasearme, que ese es otro fenómeno digno de analizar; ¿porqué tendemos a andar cuando nos llaman por el móvil? En fin, todavía no he cambiado de compañía porque he decidido esperar a que me haga efecto el gelocatil, pero esta situación me ha hecho pensar en cuales son las cosas que realmente le dan gustito a mi vida y qué vinculación tienen con la velocidad astronómica del mercado.
Pensando y pensando he decidido hacer una lluvia de placeres, pero una lluvia corta, de las diez primeras cosas que me vengan a la cabeza, que me resultan lo suficientemente agradables como para decidir tenerlas incorporadas a mi vida de manera más o menos fija. Ahí voy:

· Desayunar sin prisa un café con tostadas en silencio, dejando que mi cuerpo vaya poco a poco tomando contacto con el día que hay por delante.
· Dar un paseo con mi “compa” por la montaña escuchando el viento entre las copas de los árboles.
· Al mediodía, después de comer, leer un libro que me tenga enganchado mientras disfruto de un café.
· Reírme con mis amig@s mientras hacemos una cenita en casa.
· Tumbarme en el suelo y mirar a mi perro y pensar que el piensa que parece que le entiendo.
· Quedarme a solas en mi estudio y tocar la guitarra.
· Reírme con la gente durante la clase de yoga.
· Regar las plantas y cuidarlas.
· Cocinar sin prisa.
· Cuando estoy aprendiendo y soy consciente de ello.

Estas son las diez cosas que me han venido a la cabeza, no quiero decir que son las diez cosas que más me gustan, ni el orden en el que están tampoco es categórico, pero si es cierto que si me han salido de manera rápida es porque de alguna manera las tengo integradas en mi vida y forman parte de mi estructura física, mental y existencial. Está claro que mi ritmo es distinto al que pretende imponerme el mercado.
Seguramente haré la gestión del móvil y lo utilizaré como un recurso que está ahí para cumplir una utilidad, pero creo que el ejercicio de tomarnos el pulso a nosotros mismos nos puede ayudar a aguantar los pulsos que nos plantea el sistema.

viernes, 23 de enero de 2009

Paradojas


Hace mucho tiempo, siendo estudiante del instituto, un día, en clase de religión nos dio una charla un misionero que llevaba nosecuantosaños en las misiones en África; la verdad es que no me acuerdo de nada de lo que habló aunque seguramente no creo que hubiera mucha diferencia con lo que podría contar a fecha de hoy salvo que las cifras han engordado. Gran paradoja la del hambre en el mundo, que lo único que engorda es el número de las personas que mueren de hambre. Bueno, que me desvío del tema y luego termino con la úlcera sangrándome. El caso es que como digo, no recuerdo nada de lo que aquel buen hombre nos contó exceptuando un proverbio africano que nos dijo empleaban las personas del lugar dónde el estaba para referirse a los blancos y más concretamente a los misioneros. El proverbio en sí decía “por más que un tronco flote jamás será un cocodrilo”. Con esto, nos explicaba el misionero “los nativos nos recuerdan que por muchos años que pasemos entre ellos nunca seremos como ellos, nunca seremos negros, nunca moriremos de hambre como ellos y nunca nos sabremos mover en su tierra como ellos”. Para mí fue como aprender un koan de los que enseñan los maestros zen. Me resultaría imposible contar las veces que me ha venido a la memoria este proverbio a lo largo de mi vida.
En estos últimos cuatro días me he acordado bastantes veces de dicho proverbio. El domingo sin ir más lejos, me encontraba con una frase de Buda que decía, “el silencio no puede hacer de un necio un maestro”. Al día siguiente leo en una revista, “tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no lo vuelve a uno pianista”; de nuevo me vino a la cabeza el proverbio de marras. El martes, el recuerdo me viene a través de leer la noticia de que a Aznar le han nombrado Doctor Honoris Causa de una universidad en Valencia (privada y católica, lo que hace que no resulte tan extraño) pero lo importante es ver al tronco de Aznar flotando entre las aguas del conocimiento que representa la universidad, (aunque si tiramos del hilo seguramente esa universidad podría ser otro tronco flotando en las aguas del conocimiento). El caso es que al ver la foto del susodicho con el birrete, me recordó a un tronco con piel de cocodrilo, pero al que se le ven las raíces (y cada cual que le ponga las raíces en el campo que quiera). Por último, ayer veo a Mario Conde dando una charla en la cárcel de Sevilla y tratando a los internos como “compañeros”. No puedo negar que me dio la tos y nuevamente me apareció como un rótulo luminoso cual street de Hollywood sobre mi pantalla mental el proverbito.
Para venir esta enseñanza de un territorio “subdesarrollado y por civilizar” como se piensa que es África, hay que ver todo lo que me está ayudando a crecer a mí, ciudadano del “mundo desarrollado y civilizado”.
La vida está llena de paradojas, o quizás la vida en sí misma sea una paradoja, quién sabe… sea como fuere, sin ánimo de hacerme pasar por un árbol, estas cosas me sirven para situar un poco más mis pies en la tierra, aunque eso sí, sin dejar de mirar las estrellas.

jueves, 22 de enero de 2009

Muroterapia


En Granada en el paseo del Darro :
“La calle es de quien la piensa”

NOTA: la "a" de la palabra "piensa" estaba escrita con la "a" de los anarquistas, es decir, la a dentro de un círculo, pero no sabía como ponerla con el teclado.

En Madrid (no recuerdo la calle):
“No hay libertad sin acción el resto es ficción”

En Lisboa en Rua Damasco Monteiro:
“Por tras duma mulher feliz ha um machista abandonado”

En Madrid en la calle de la encomienda:
“Apaga la TV y sal a la calle”

En Granada en la calle Sta Teresa:
“Las palabras desnudas hieren a las mentes vestidas”

miércoles, 21 de enero de 2009

Vida, holograma y otras cuestiones.

El pasado domingo me sorprendía la lectura de una noticia en el periódico en la que se contaba como a través de la física cuántica y la interpretación de una serie de datos recogidos mediante una sonda espacial que se lanzó hace siete años, se está haciendo una interpretación del mundo en la que se expone la hipótesis de que es posible que la experiencia que tenemos del universo no sea más que una proyección holográfica de procesos físicos que están teniendo lugar en algún lugar del cosmos. O sea que este universo tan inabarcable y en el cual tenemos en usufructo una pequeñísima porción para habitar y en donde el resto nos resulta tan inmensurable y misterioso podría ser sólo una proyección, una foto, o un reflejo.
Aparte del desconcierto no puedo negar que cuanto menos me inquieta la dichosa hipótesis.
Me viene a la memoria el cuadro de Gauguin titulado ¿de dónde venimos? ¿qué somos? ¿a dónde vamos? Qué pensaría Gauguin si le hubiesen dicho que estaba pintando una profecía, no tanto por la escena pictórica en sí misma como por cuanto a la representación espacial y las preguntas con las que tituló su cuadro.
Si a lo largo del tiempo siempre han sido este tipo de cuestiones un tema recurrente para intentar encontrar sentido a nuestra existencia, ahora que nos plantean hipótesis en las que se cuestiona que quizás nosotros no somos nosotros sino que somos como “ellos”, los que vemos en los espejos, no puedo por menos que preguntarme también, y entonces ¿dónde estoy? o ¿dónde está el yo que le da sentido a esta existencia fotogénica, proyectada, reflejada o jodidamente desubicada?

martes, 20 de enero de 2009

Eclipse


Hoy me he acordado de mi madre cuando me decía que “no todo el monte es orégano”... y qué verdad que es, pues no todo es día, ni todo es oscuridad; y se necesitan los dos lados para completar el rostro de las cosas. Incluso hasta estando de perfil se intuye que hay un lado detrás de la frontera del territorio observado, como si ese lado oculto fuera el soporte que sostiene la porción que se le regala a la vista.
Pero a veces ocurre, que el sol, sin ser infiel a sí mismo se toma un respiro y se disfraza de noche; y entonces todo se confunde, los pájaros dejan de cantar y vuelven al nido, los grillos comienzan su serenata y el reloj pide cita al psiquiatra por sentir trastorno de personalidad múltiple.
Mi ritmo circadiano emocional también sufre a veces eclipses; y sin saber por qué ni conjugarse con ningún acontecimiento, el estado normal de mi vida comienza a derretirse como los relojes de los cuadros de Dalí, todo se me deshace, bien sean pensamientos, palabras, obras u omisiones, como me decían en la catequesis cuando era niño. Ahora que soy algo más mayor, al menos desde la perspectiva de mi sistema neurovegetativo, tiendo a acordarme más de las palabras de Galeano que de Don Manuel el cura, cuando siento que en días como este “...se me caen las cosas de los bolsillos y de la memoria: pierdo llaves, lapiceras, dinero, documentos, nombres, caras, palabras… y yo ando de pérdida en pérdida, pierdo lo que encuentro, no encuentro lo que busco, y siento mucho miedo de que se me vaya la vida en alguna distracción”.
Afortunadamente, nose si será la astronomía, o la física cuántica, o los milagros, o vete tú a saber qué, hacen que el eclipse siga su recorrido y vuelva a perderse de nuevo en el espacio tiempo dejando solo el recuerdo de esta deriva y una sensación parecida al jet lag pero sin haber despegado los pies de la tierra. Aunque por otro lado me queda la sensación de tener mis andamios más sujetos, como si sintiese que ese lado oscuro y menos visible sostiene la porción de vida que veo en los espacios de luz.

lunes, 12 de enero de 2009

Se puede decir más alto...



"En cierta ocasión alguien preguntó al Dalai Lama:


¿Qué le sorprende más de la humanidad?
Y el respondió . . .
- Los hombres . . . . . . Porque pierden la salud para ganar dinero, después pierden el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro no disfrutan el presente, por lo que no viven ni el presente ni el futuro.
Y viven como si no tuviesen que morir nunca . . . . Y mueren como si nunca hubieran vivido".




Yo me pregunto, ¿porqué complicamos tanto las cosas?

viernes, 9 de enero de 2009


Para hacer del deficit un recurso, en este año que se presume duro para quien viva desde el tener, sería buena fórmula reinventarse para que los vacios no nos dejen valdios y las ausencias nos permitan llegar a la esencia.
Vivir desde el ser y entonces... vivir.