viernes, 24 de diciembre de 2010
jueves, 18 de noviembre de 2010
Andar

Llevo ya casi tres semanas a nueve mil kilómetros de mi casa, concretamente en el sur de India, en una ciudad que se llama Chennai, cuya característica fundamental es que aquí se alojan ocho millones de personas, y digo bien, se alojan que no quiere decir que vivan, porque vivir es otra cosa (por supuesto, según mis parámetros particulares), en todo caso sobreviven. Es este un contexto hostil, al menos a mi me lo resulta, pues la decrepitud es la constante en todo el entorno. Casi todo, por no decir todo, está en un estado ruinoso, bien porque se fue desgastando con el tiempo y no se arregló o bien porque no hubo recursos ni siquiera para terminar de construir y tener la ínfima oportunidad de tener un instante de inauguración, quedando muchas veces las cosas en un estado de permanente intención que no llega nunca a consolidar y tampoco queda claro qué tipo de intención la motivó. Las personas en general son educadas pero me da la sensación de que está tan integrado el sentimiento de supervivencia que la hospitalidad tampoco es la palabra que mejor se ajusta a esta realidad. Hay recursos pero están mal repartidos. Hay modernidad aunque no hay renovación. Todo esto da como resultado una realidad confusa en donde el querer y el poder no se ponen de acuerdo, de manera que cuando se quiere no se puede y cuando se puede nadie toma las riendas.
En este escenario me intento mover aunque sea como pez fuera del agua, procurando con dificultad respirar un aire que también me resulta extraño. Me cuesta entender sin caer en la imitación sin sentido, demuestro gran torpeza para desenvolverme con muchos más medios materiales en un entorno al que la totalidad de quienes me rodean acceden con toda naturalidad sin siquiera tener lo básico. Soy en definitiva un neonato en esta otra dimensión de la vida.
Paralela y casualmente en estos días mi hija está aprendiendo a andar, ha pasado de andar a cuatro patas a sostenerse sobre sus dos pies y dar sus primeros pasos sin que nadie la ayude. Para mí está siendo muy curioso ver cómo poco a poco va buscando sus referencias, gestiona los desequilibrios y cae sin dañarse para rápidamente volver a levantarse e intentarlo de nuevo. Me viene a la cabeza en estos días también un comentario que me hizo el pediatra acerca del proceso de gatear en donde me venía a decir de la importancia que tiene el proceso de gatear como paso previo para echar a andar sobre dos pies porque este paso previo adiestra al niño en la habilidad de saber caerse sin hacerse daño.
Me acuerdo de este comentario, de la realidad de mi hija y de la realidad que yo estoy viviendo en estos momentos paralelamente a la suya y me hace pensar que en cierto modo yo estoy ahora gateando en esta parte del mundo, cayéndome y algo más escandalosamente que ella dándome de bruces con el suelo, pero si todo este paralelismo continua espero que todo este proceso me sirva también a mí para aprender a andar por el mundo.
En este escenario me intento mover aunque sea como pez fuera del agua, procurando con dificultad respirar un aire que también me resulta extraño. Me cuesta entender sin caer en la imitación sin sentido, demuestro gran torpeza para desenvolverme con muchos más medios materiales en un entorno al que la totalidad de quienes me rodean acceden con toda naturalidad sin siquiera tener lo básico. Soy en definitiva un neonato en esta otra dimensión de la vida.
Paralela y casualmente en estos días mi hija está aprendiendo a andar, ha pasado de andar a cuatro patas a sostenerse sobre sus dos pies y dar sus primeros pasos sin que nadie la ayude. Para mí está siendo muy curioso ver cómo poco a poco va buscando sus referencias, gestiona los desequilibrios y cae sin dañarse para rápidamente volver a levantarse e intentarlo de nuevo. Me viene a la cabeza en estos días también un comentario que me hizo el pediatra acerca del proceso de gatear en donde me venía a decir de la importancia que tiene el proceso de gatear como paso previo para echar a andar sobre dos pies porque este paso previo adiestra al niño en la habilidad de saber caerse sin hacerse daño.
Me acuerdo de este comentario, de la realidad de mi hija y de la realidad que yo estoy viviendo en estos momentos paralelamente a la suya y me hace pensar que en cierto modo yo estoy ahora gateando en esta parte del mundo, cayéndome y algo más escandalosamente que ella dándome de bruces con el suelo, pero si todo este paralelismo continua espero que todo este proceso me sirva también a mí para aprender a andar por el mundo.
lunes, 27 de septiembre de 2010
El poema del día de hoy
No volveré a ser joven
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
Jaime Gil de Biedma
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
Jaime Gil de Biedma
martes, 31 de agosto de 2010
¿Atención, intención o acción?

Hay ocasiones en las que con un pequeño detalle se puede leer entre líneas una realidad paralela a la aparente. Una palabra que aparece en medio de una conversación, el desvío de una mirada, una piedra situada en un borde del camino en donde hay miles de piedras…Simplemente hay que estar en disposición de leer esos indicios para ajustar el enfoque de nuestra lente vital y acertar a mirar que hay de más.
Ayer por ejemplo, el calendario marcaba el mes de agosto, el termómetro se aliaba con esa lectura y le faltaba hervir al mercurio, pero el ambiente en cambio olía a septiembre. Sé que es fácil pensar que siendo lunes 30 de agosto la operación retorno se había hecho durante el fin de semana y las calles estarían con más movimiento; y es cierto, pero pensé que aún faltaban dos días para que finalizase el mes de agosto y 23 para que finalice el verano y me sorprendió esta sensación.
El reparar en este detalle sensitivo me introdujo en una serie de recuerdos de mi infancia. Recuerdo que el verano acababa cuando me empezaba a poner mi madre la manga larga y viceversa; y ahí no había calendario, tan solo sensación térmica, o ya algo más mayor, recuerdo tener conciencia de que el verano acababa el 14 de septiembre porque el 15 comenzaba el colegio (aunque en este caso quedasen 6 días para el cambio de estación). De hecho no recuerdo cuando aprendí las fechas en las que se produce el cambio de estación, supongo que sería en alguna clase de ciencias naturales o algo así. Tal vez, si me hubiese criado en un ambiente más ligado al campo esta visión del paso de las estaciones y sus transiciones habría estado inspirado por otras experiencias.
El caso es que al pensar y recordar estas cosas me surgía la pregunta, ¿la realidad es lo que pasa al margen de las sensaciones que uno perciba o de los focos de atención que proyecte, o quizás la realidad es aquello que construimos mediante la información que percibimos y la interpretación que hacemos de ello?. Es algo así como ese planteamiento filosófico que expone ¿vemos la luna porque está ahí o la luna está ahí porque la vemos?
En el fondo no me estaba planteando nada nuevo que no se le haya pasado por la cabeza a miles de personas antes que a mí, pero en estos días estoy leyendo acerca de la atención dividida y de las diferentes teorías acerca del funcionamiento cerebral en cuanto a la selección de información, la interpretación y la consiguiente ejecución de acciones. Y supongo que soy un sujeto perfecto para experimentar en estas cuestiones porque cada vez más mi paso por la vida pendula entre lo que siento y lo que sucede alrededor y uno a veces ya no sabe a qué atender.
viernes, 23 de julio de 2010
No está de más un poco de oración.
De todos esos miles de correos que pululan por el ciberespacio, hoy me llegó uno que contenía esta oración, la cual, según titula el mail la realizó Mahatma Gandhi. La verdad es que no se si realmente será de Gandhi y ni me importa, pues el nombre del autor no le puede añadir más belleza ni tampoco quitársela. El caso es que como soy de los que piensa que no hace falta ser creyente de un dios con nombre, ni tan siquiera apodo y sin embargo si que creo necesaria cada vez más la fé (y cada cual que la tenga en lo que quiera), es por lo que considero importante la oración en su sentido más amplio, como una de las velas que empuje el barco de este mundo que no se ya si construimos, deconstruimos o directamente destruimos entre tod@s cada día un poquito.
Me tomo la licencia por tanto de darle difusión a estas letras.
Abrazos a todo el mundo y la munda.
ORACION
Señor...
...Ayúdame a decir la verdad
delante de los fuertes y a no decir
mentiras para ganarme el aplauso
de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la
humildad.
Si me das humildad, no me quites
la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra
cara de la medalla,
no me dejes inculpar de traición
a los demás por no pensar
igual que yo.
Enséñame a querer a la gente
como a mí mismo y a no juzgarme
como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo
si triunfo, ni en la
desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el
fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar
es un signo de grandeza y que la venganza
es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame
fuerzas para aprender
del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente,
dame valor para disculparme
y si la gente me ofende,
dame valor para perdonar.
¡Señor...si yo me olvido de tí,
nunca te olvides de mí!
(Mahatma Gandhi)
Me tomo la licencia por tanto de darle difusión a estas letras.
Abrazos a todo el mundo y la munda.
ORACION
Señor...
...Ayúdame a decir la verdad
delante de los fuertes y a no decir
mentiras para ganarme el aplauso
de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la
humildad.
Si me das humildad, no me quites
la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra
cara de la medalla,
no me dejes inculpar de traición
a los demás por no pensar
igual que yo.
Enséñame a querer a la gente
como a mí mismo y a no juzgarme
como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo
si triunfo, ni en la
desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el
fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar
es un signo de grandeza y que la venganza
es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame
fuerzas para aprender
del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente,
dame valor para disculparme
y si la gente me ofende,
dame valor para perdonar.
¡Señor...si yo me olvido de tí,
nunca te olvides de mí!
(Mahatma Gandhi)
viernes, 18 de junio de 2010
Nos quedamos un poco más mudos y ciegos
La conciencia del mundo se vuelve a desequilibrar, venciéndose la balanza hacia el lado de los que esquilman la justicia cada día. Cada vez son menos los que van quedando que digan las cosas a la cara, que no se escondan ni bajen la cabeza ante este sistema devorador de mujeres y hombres. Nos quedamos quienes le escuchamos y nuestra valentía de momento alcanza para asentir afirmativamente con sus palabras. Su vida ha concluido, su hilo de voz se ha cortado y ahora nuestros oidos y ojos están un poco más huérfanos al dejar de escucharle y leerle.
Como me gusta pensar en estos casos, creo que su vida no ha acabado sino que se ha repartido entre todos los que hemos sido sensibles a sus palabras y sus ideas. Ojalá que esta horfandad sensorial que ahora podemos sentir se transforme más pronto que tarde en fuerza de tracción que sirva para arrancar de los dientes del capital a este planeta y la transformación por un mundo más justo y pacífico sea una realidad, ahora que todavía es posible.
Dónde quiera que estés maestro, descansa en paz.
martes, 15 de junio de 2010
Video para dar difusión
Como me he tirado un largo tiempo fuera de onda, al menos fuera de la onda blogosférica, valga esta entrada como un primer paso en la sana costumbre de despacharse uno mirando al ciberespacio.
Dejo este video con el que el otro día me topé que me parece muy clarificador acerca de cómo está el patio. Creo que ya está bien de que nos vendan la moto con el rollo de la crísis como si el dinero se hubiera agotado cual materia prima que se extingue; está claro que el dinero que antes circulaba con más o menos fluidez se ha quedado parado en la caja fuerte de algunos que quieren seguir estrujando al resto. Cuando nos vienen con la canción de que esto lo arreglamos entre todos o erre ge y su puñetero padre creo que deberíamos hacer caso al menos en algo y es en lo de ponernos todos de acuerdo para dar la patada a la mesa y tirar la vajilla de porcelana china que se vaya a tomar porculo. Si empezásemos a investigar veríamos que los que dirigen las grandes multinacionales (que son las reales grandes potencias y no ningún país como nos quieren vender) son personas que vienen el 90 por ciento de ell@s del mundo de la política, habiendo utilizado la engañifa del pueblo llano para dar el salto al parlamento, al senado, al gobierno y desde ahí empezar a conceder favores a esas empresas hacia las que luego han dado el salto, es decir, utilizan a la gente que votamos para su puro y duro beneficio que luego redundará atendiendo a lo que está ocurriendo en nuestro más puro y duro perjuicio.
En fin, dicho esto mejor echad un vistazo al video que lo dice mejor y con más calma.
http://vimeo.com/7217863
http://vimeo.com/7217863
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