miércoles, 21 de enero de 2009

Vida, holograma y otras cuestiones.

El pasado domingo me sorprendía la lectura de una noticia en el periódico en la que se contaba como a través de la física cuántica y la interpretación de una serie de datos recogidos mediante una sonda espacial que se lanzó hace siete años, se está haciendo una interpretación del mundo en la que se expone la hipótesis de que es posible que la experiencia que tenemos del universo no sea más que una proyección holográfica de procesos físicos que están teniendo lugar en algún lugar del cosmos. O sea que este universo tan inabarcable y en el cual tenemos en usufructo una pequeñísima porción para habitar y en donde el resto nos resulta tan inmensurable y misterioso podría ser sólo una proyección, una foto, o un reflejo.
Aparte del desconcierto no puedo negar que cuanto menos me inquieta la dichosa hipótesis.
Me viene a la memoria el cuadro de Gauguin titulado ¿de dónde venimos? ¿qué somos? ¿a dónde vamos? Qué pensaría Gauguin si le hubiesen dicho que estaba pintando una profecía, no tanto por la escena pictórica en sí misma como por cuanto a la representación espacial y las preguntas con las que tituló su cuadro.
Si a lo largo del tiempo siempre han sido este tipo de cuestiones un tema recurrente para intentar encontrar sentido a nuestra existencia, ahora que nos plantean hipótesis en las que se cuestiona que quizás nosotros no somos nosotros sino que somos como “ellos”, los que vemos en los espejos, no puedo por menos que preguntarme también, y entonces ¿dónde estoy? o ¿dónde está el yo que le da sentido a esta existencia fotogénica, proyectada, reflejada o jodidamente desubicada?

martes, 20 de enero de 2009

Eclipse


Hoy me he acordado de mi madre cuando me decía que “no todo el monte es orégano”... y qué verdad que es, pues no todo es día, ni todo es oscuridad; y se necesitan los dos lados para completar el rostro de las cosas. Incluso hasta estando de perfil se intuye que hay un lado detrás de la frontera del territorio observado, como si ese lado oculto fuera el soporte que sostiene la porción que se le regala a la vista.
Pero a veces ocurre, que el sol, sin ser infiel a sí mismo se toma un respiro y se disfraza de noche; y entonces todo se confunde, los pájaros dejan de cantar y vuelven al nido, los grillos comienzan su serenata y el reloj pide cita al psiquiatra por sentir trastorno de personalidad múltiple.
Mi ritmo circadiano emocional también sufre a veces eclipses; y sin saber por qué ni conjugarse con ningún acontecimiento, el estado normal de mi vida comienza a derretirse como los relojes de los cuadros de Dalí, todo se me deshace, bien sean pensamientos, palabras, obras u omisiones, como me decían en la catequesis cuando era niño. Ahora que soy algo más mayor, al menos desde la perspectiva de mi sistema neurovegetativo, tiendo a acordarme más de las palabras de Galeano que de Don Manuel el cura, cuando siento que en días como este “...se me caen las cosas de los bolsillos y de la memoria: pierdo llaves, lapiceras, dinero, documentos, nombres, caras, palabras… y yo ando de pérdida en pérdida, pierdo lo que encuentro, no encuentro lo que busco, y siento mucho miedo de que se me vaya la vida en alguna distracción”.
Afortunadamente, nose si será la astronomía, o la física cuántica, o los milagros, o vete tú a saber qué, hacen que el eclipse siga su recorrido y vuelva a perderse de nuevo en el espacio tiempo dejando solo el recuerdo de esta deriva y una sensación parecida al jet lag pero sin haber despegado los pies de la tierra. Aunque por otro lado me queda la sensación de tener mis andamios más sujetos, como si sintiese que ese lado oscuro y menos visible sostiene la porción de vida que veo en los espacios de luz.

lunes, 12 de enero de 2009

Se puede decir más alto...



"En cierta ocasión alguien preguntó al Dalai Lama:


¿Qué le sorprende más de la humanidad?
Y el respondió . . .
- Los hombres . . . . . . Porque pierden la salud para ganar dinero, después pierden el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro no disfrutan el presente, por lo que no viven ni el presente ni el futuro.
Y viven como si no tuviesen que morir nunca . . . . Y mueren como si nunca hubieran vivido".




Yo me pregunto, ¿porqué complicamos tanto las cosas?

viernes, 9 de enero de 2009


Para hacer del deficit un recurso, en este año que se presume duro para quien viva desde el tener, sería buena fórmula reinventarse para que los vacios no nos dejen valdios y las ausencias nos permitan llegar a la esencia.
Vivir desde el ser y entonces... vivir.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Derechos humanos.


Cuando doy pan al pobre me llaman santo. Cuando pregunto por qué los pobres no tienen pan, me llaman comunista.

( Helder Cámara)


AHORA TODO ESTÁ CLARO


Cuando el presidente carter

se preocupa tanto

de los derechos humanos


parece evidente que en ese caso

derecho no significa facultad

o atributo

o libre albedrío

sino diestro

o antizurdo

o flanco opuesto al corazón

lado derecho en fin


en consecuencia

¿no sería hora

de que iniciáramos

una amplia campaña internacional

por los izquierdos humanos?

(Mario Benedetti)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

¿Y por qué no sonreir?



La sonrisa es el yoga de la boca.

(Thich Nhat Than)

martes, 25 de noviembre de 2008

(En tiempos de crisis) - Defensa de la alegría.


Defender la alegría como una trinchera

defenderla del escándalo y la rutina

de la miseria y los miserables

de las ausencias transitorias

y las definitivas

defender la alegría como un principio

defenderla del pasmo y las pesadillas

de los neutrales y de los neutrones

de las dulces infamias y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera

defenderla del rayo y la melancolía

de los ingenuos y de los canallas

de la retórica y los paros cardiacos

de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino

defenderla del fuego y de los bomberos

de los suicidas y los homicidas

de las vacaciones y del agobio

de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza

defenderla del óxido y la roña

de la famosa pátina del tiempo

del relente y del oportunismo de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho

defenderla de dios y del invierno

de las mayúsculas y de la muerte

de los apellidos y las lástimas

del azar
y también de la alegría.

(Mario Benedetti)